La Universidad, Nuestro Campo de Misión

La Universidad, Nuestro Campo de Misión

Uno de los más importantes principios del Reino de Dios, enseñados en la persona y obra de Jesús, es el mandato conocido como la “Gran Comisión”.

A lo largo de la historia, los discípulos de Jesús han asumido ese reto y han alcanzado a otras personas en diferentes contextos históricos, geográficos, etc.

El incremento poblacional en el mundo  así como la formación de unidades sociales por razón de afinidad en algún aspecto del comportamiento humano,  ha venido a constituir un desafío para  las misiones, lo que ha obligado a replantear nuevos paradigmas en los modelos de misión.

Para el siglo XVI surge en Europa un creciente interés por la misión en las universidades.  A partir de  aquel momento se han producido una gran cantidad de iniciativas en el  mundo cristiano por  aprovechar el espacio universitario como campo de misión, llegando a consolidar y formalizar estos intentos  en 1947  con el nacimiento de  la Comunidad Internacional de Estudiantes Evangélicos ( CIEE),  cuyas siglas en inglés son conocidas como IFES.

Actualmente  la IFES – CIEE tiene presencia en 156  países del mundo en los cinco continentes, involucrando a más de 300 mil estudiantes  cristianos en la proclamación del evangelio de Jesús en el ámbito  social  universitario.

De este contingente  de misioneros y misioneras  que sirven a Dios desde este espacio temporal de la vida estudiantil, es parte Comunidad Cristiana Universitaria de Honduras (CCUH), que desde 1987 se afilio a esta familia de movimientos IFES –CIEE.

Un movimiento estudiantil más que una organización, es un organismo vivo y activo generador de vida y esperanza en un contexto de muerte y desesperanza, es decir la Universidad que en contraste a su propuesta académica por excelencia, también posee otro rostro el de una institución, deshumanizada, con un creciente deterioro moral. Es a esta realidad que somos llamados, cuando bajo el lema “Estudiantes alcanzando Estudiantes”  jóvenes empoderados por el Espíritu Santo, comunican por diversos medios el mensaje esperanzador del Reino de Dios.